Elige un fragmento, ajusta la fluidez y el tamaño: tu GIF está listo, sin marca de agua.
El reproductor de vídeo de tu navegador extrae las imágenes y se montan en un GIF, sin subir nada.
| Ajuste | Efecto en el GIF |
|---|---|
| 5 imágenes/s | Ligero, algo entrecortado, suficiente para un tutorial |
| 10 imágenes/s | Buen equilibrio para la mayoría de usos |
| 15 imágenes/s | Fluido, pero más pesado |
| 360 px de ancho | Ideal para mensajería o redes sociales |
| 640 px de ancho | Más nítido, para una web o una presentación |
El peso de un GIF crece rápido: cada segundo a 15 imágenes/s y 640 px puede superar 1 MB. Para mensajería, apunta a menos de 5 segundos en 360 px.
Un GIF se reproduce en todas partes, solo y en bucle, sin botón de reproducción: en un correo, una documentación, una incidencia de soporte o una presentación. Está limitado a 256 colores: perfecto para una captura de pantalla animada, menos para un paisaje con degradados sutiles.
No. La conversión se hace en tu navegador; el vídeo no sale de tu dispositivo.
Algunos formatos, como el HEVC de ciertos iPhone, no los reproducen todos los navegadores. Prueba con Chrome o Edge, o convierte antes el vídeo a MP4 H.264.
A partir de ahí el GIF pesa demasiado para ser práctico y la conversión consume mucha memoria. Para un fragmento más largo, un vídeo corto es más adecuado.